miércoles, 12 de noviembre de 2014

El Neolítico o la importancia de todos y cada uno de nosotros




         La semana pasada estuvimos hablando en clase del Neolítico. Pero más que aprender todas las características del Neolítico o que período histórico ocupó, nos centramos en los inventos del Neolítico. Es decir, en aquellas cosas que ocurrieron para que hubiera un cambio de etapa en la prehistoria. Cuando un compañero nos habló de que en la prehistoria primero estaba el paleolítico y luego el neolítico, nos preguntamos qué era lo que había cambiado, y por eso surgió esta duda. ¿Qué se inventó en el neolítico?

                A parte de algunos objetos y herramientas que sin duda facilitaron la vida del hombre, vimos que había cuatro inventos principales que hicieron que las tribus dejaran de ser nómadas y comenzaran a formar poblados: La agricultura, la ganadería o pastoreo, la cerámica y los tejidos. Después de leer las informaciones que trajimos de casa, tuvimos claro qué era cada cosa, e hicimos un juego simbólico en el que nos organizábamos el trabajo en esos cuatro grupos: agricultores, ganaderos, ceramistas y tejedores. Cuando empezamos a jugar, los tejedores se dieron cuenta de que necesitaban lana para hacer sus ropas, así que fueron a pedírsela a los ganaderos. Los ganaderos se dieron cuenta de que necesitaban verduras y cereales para alimentar a sus animales, así que se la pidieron a los agricultores. Los agricultores necesitaban agua para regar, y decidieron pedirle a los alfareros que les hicieran recipientes para transportar el agua del río y otros para transportar las verduras y los cereales. Los alfareros necesitaban, así como todos, las ropas para no pasar frío, así que se la pidieron a los tejedores. Así, pudimos ver como todos eran necesarios para todos, y ninguna labor era más importante que otra, pues sin una de ellas las otras empezarían a funcionar peor. Después lo comparamos con nuestra clase, y vimos cómo entre nosotros tampoco nadie es más importante que nadie, y todos somos importantes para que la clase funcione: Los compañeros, los profesores, las familias, el personal de mantenimiento…

                Finalmente cada grupo hizo un mural sobre el sector que había representado: agricultura, pastores, tejidos y cerámica. Al hacerlos, fue inevitable mezclar un poco los otros sectores en nuestros dibujos, ¡pues al fin y al cabo son inseparables! Finalmente trazamos con flechas las relaciones principales entre los sectores, y como los cuatro eran importantes para el poblado… Gracias a la organización de la tribu, ¡consiguieron hacerse más fuertes!

                También a la hora de jugar con los juguetes,  hicimos representaciones simbólicas de un poblado neolítico. ¡No faltaba de nada! Los alfareros, los animales con vallas, los huertos…




















lunes, 3 de noviembre de 2014

Visita a la Universidad

El miércoles de la semana pasada hicimos una excursión a la Facultad de Ciencias de la Educación. Previamente nos había invitado la tía de Luis Prados, que trabaja allí, y nos había propuesto ir para trabajar con algunos alumnos de magisterio. El día anterior, vimos en un mapa que estaba bastante cerca y que podríamos ir andando sin problemas, incluso trazamos el camino en el mapa, así que no nos hizo falta coger autobús. 
Primero fuimos a una clase de Judo en el gimnasio de la facultad. Fue muy divertido ver como se defendían y como utilizaban diferentes técnicas para tumbar a sus oponentes.
Después fuimos a la clase del profesor Moisés, que estaba en la tercera planta, y allí trabajamos con sus alumnos. Nos hicieron una entrevista a cada uno, nos hicieron dibujar y escribir, y nos regalaron un diploma y algunas chuches para agradecernos nuestro trabajo. Nos gustó mucho trabajar con ellos, y estamos deseando que vengan a vernos...
Luego fuimos al despacho de María del Mar, en la quinta planta, donde pudimos ver como había colocado el cuadro que le regalamos en un lugar importante de su despacho, donde todo el mundo podía verlo al entrar. 
Después bajamos a la planta primera, y vimos la biblioteca. Tuvimos que entrar en silencio porque había muchos alumnos estudiando, y estuvimos leyendo algunos cuentos y viendo sus ilustraciones. A todos nos entraron ganas de sacarnos el carnet de una biblioteca, auqnue algunos ya lo teníamos.
Para terminar hicimos una asamblea en el patio de abajo, para contar lo que nos había gustado más, y María del Mar nos dio unos regalitos de parte de la Universidad. 
Disfrutamos mucho con la excursión, ayudando a los compañeros de magisterio en sus trabajos y conociendo el edificio y sus dependencias, que, en realidad, se parecían un poco a las de nuestro colegio. Queremos volver a salir del colegio, las veces que haga falta, a conocer otros lugares, otros trabajos, otros espacios del barrio... ¡Nos encanta conocer sitios nuevos!
Muchísimas gracias a María del Mar por organizarlo todo, a Moisés y sus alumnos por su tan buena acogida, al profesor de judo (no recuerdo el nombre) por dejarnos entrar en su clase, a las alumnas de ciclos formativos que quisieron acompañarnos y echar una mano y a las mamás de Lara y Carlete por ayudarnos durante toda la mañana. ¡¡Con tanta gente alrededor, es muy fácil hacer cosas difentes!!